domingo, 24 de noviembre de 2013

TOKIO GORE POLICE


Titulo Original: Tôkyô zankoku keisatsu
Origen: Japón
Año: 2008

Direccion:  Yoshihiro Nishimura














Los japos siempre serán los amos en esto de hacer películas raras. Aunque en los últimos años le he perdido la pista al cine jalo (en parte por la saturación post- La Maldición, en parte por el auge del cine europeo de terror), a veces me llevo una pequeña sorpresa. Una de ellas es TOKIO GORE POLICE



La trama, una ida de olla, es una excusa para mostrarnos todo tipo de grotescas mutaciones: en el Tokio del futuro, la policía esta privatizada, y tienen el control de la población, permitiendo el lujo de hacer básicamente lo que les da la gana. 
En esto, se tienen que enfrentar a una nueva plaga que hace que los maleantes conviertan sus heridas en cualquier arma. todo vale, desde mandíbulas de cocodrilo a motosierras. 



En medio, Ruka (Eihi Shiina, Audition), una poli buena que perdió a su padre, también policía, de una forma bastante tonta, busca venganza.



Esta venganza llegará de la mano de un tal Keyman, que la introducirá en una espiral de tripas, gore, sexo absurdo durante los 100 minutos que dura la película. La verdad que es totalmente recomendable, sobre todo por la originalidad y fuerza que tienen sus personajes. es unas peli que te atrapa, aunque hay que admitir que los primeros minutos son toda una prueba de fuego: o la amas o la odias. 


lunes, 12 de agosto de 2013

NEKROMANTIK

Titulo Original: Nekromantik
Origen: Alemania
Año: 1987

Direccion:  Jörg Buttgereit 















Si hay algo que nos diferencia de los americanos a los europeos, eso es sin duda los pocos tapujos o tabúes que tenemos a la hora de manifestarnos artísticamente. Al menos en la época en la que e hizo Nekromantik, de Jorg Buttgereit. Es cierto que los ochenta son otros tiempos (me acuerdo de ver a Daryl Hanna en pelota picada en Un Dos Tres Splash, una película para todos los públicos) pero lo de Nekromantic se pasa de castaño oscuro… o más bien rojo oscuro



La historia es de una pareja muy bien avenida, que se dedica a montar fiestas de muerte en su casa. Él trabaja en un depósito de cadáveres, y todos los días le regala a su mujer trocitos de cielo (más bien trocitos de personas) para su entretenimiento. Hasta que un día su novio decide llevarle un cadáver descompuesto para montar un trío. La cosa es que la mujer descubre que el cadáver es mucho mejor amante que su novio (le encanta chuperretear sus ojos y devolverlos a sus cuencas) y se fuga con el. El novio, furioso, comenzará a dar rienda a sus instintos asesinos…


Prefiero la Caja Roja de Nestlé...
Olvidaros de la necrofilia en plan oceanos de tiempo de Drácula. Aquí manda el sexo maloliente con cadáveres putrefactos, y por supuesto el sentido del humor más negro que puedas imaginar. Tengo que admitir además que la película es bastante desagradable: ya no por las escenas de sexo sino por algunas sueltas, como cuando el protagonista mata al gato y le cuelga de la ducha… y se frota con las tripas.


El Sr. Buttgereit es considerado un criminal en su país por esta película, y se atrevió años más tarde a rodar su secuela, demasiado parecida a esta pero con más medios, y por ende, más asquerosilla. La verdad, que, siendo honestos, la película es un HORROR en todos los sentidos, pero su aura de cine de arte y ensayo (hoy en día se le llama eso a cualquier truño) la hace en cierto modo especial, además de que no te deja indiferente.



A día de hoy, yo aún me debato entre el amor y el odio en función de cómo me encuentre cuando la reviso. Hoy me parece una maravilla, de las que no hacen, pero en el fondo de mi ser la aborrezco por el tema que trata…

Cuestiones morales… o más bien, racionales.